Errores al contratar un seguro: 5 llaves para evitar errores
Cuando contratamos un seguro, los errores al contratar seguros más caros suelen derivar de información incompleta, comparaciones apresuradas o cláusulas que no se han interpretado bien. Evitarlas es relativamente sencillo si seguimos un método: comparar más allá del precio, revisar exclusiones y franquicias, ajustar la suma asegurada al valor real, responder correctamente al cuestionario de riesgos y revisar la póliza cada año. A continuación lo detallamos con pasos prácticos, ejemplos y una tabla de control diseñada para particulares.
1) Comparar solo por precio
Por qué ocurre
Es habitual elegir la prima más baja sin revisar lo que realmente cubre la póliza. Dos productos con el mismo nombre (por ejemplo, “hogar básico”) pueden presentar diferencias notables en capital asegurado, límites de reclamaciones, deducibles y servicios (manitas, emergencias 24/7, defensa legal, etc.).
Riesgos comunes
• Límites insuficientes para daños por agua o responsabilidad civil.
• Deducibles que harán inviables pequeñas reparaciones.
• Ausencia de servicios clave (tasación rápida, sustitución provisional, etc.).
Cómo evitarlo
Define necesidades: vivienda propia o alquilada, valor contenido, uso del vehículo, salud, mascotas, etc.
Compara tres opciones mínimas y hazlo por cobertura: capitales, límites de garantía, deducibles y exclusividades de servicios.
Pide el documento de la póliza o, al menos, condiciones particulares y generales antes de pagar. La Ley de Contratos de Seguros exige que la póliza o documento de cobertura se formalice por escrito y se entregue.
Prioriza el soporte y el tiempo de respuesta: Una prima ligeramente mayor puede ahorrarte muchos quebraderos de cabeza.
Señal de alarma
Si la prima es entre un 25 y un 35% más barata que la media y no hay una explicación clara (franquicia alta, límites bajos), revísalo dos veces.
2) No leer exclusiones, deducibles y periodos de espera
Por qué es importante
Surgen muchos conflictos cuando la reclamación entra en la zona “gris”: exclusiones específicas (por ejemplo, fugas por falta de mantenimiento), franquicias por reclamaciones o escasez de sanidad. La Ley 50/1980 establece que, si la póliza difiere de la propuesta o cláusulas acordadas, el titular puede reclamar en un plazo de un mes; después de este periodo, prevalece lo que diga la póliza. También regula la obligación de informar a la aseguradora mediante un cuestionario de riesgos.
Qué comprobar siempre
• Exclusiones específicas de cada garantía.
• Franquicia (cuánto pagarás de tu bolsillo en cada reclamación).
• Límites por objeto y por año.
• Periodos de gracia (salud, fallecimientos, mascotas).
• Obligaciones de mantenimiento (calderas, cerrajería, tejados, etc.).
Cómo evitarlo
Pide que se destaquen las cláusulas limitantes y que aparezcan “en negrita o resaltadas”, como es práctica habitual. Si tienes alguna duda, consulta con el mediador o con el DGSFP que te oriente sobre contratación y derechos.
3) Suma asegurada incorrecta
El problema
En seguros de hogar, pymes o comerciales, declarar un capital inferior al valor real (subseguro) significa que, en caso de reclamación, la compensación se ajusta proporcionalmente. Esta regla proporcional está incluida en la doctrina y práctica del sector, y el concepto de subseguro es clave en los manuales técnicos del mercado.
Ejemplo rápido
Si el contenido real vale 40.000 €, pero aseguras 20.000 € (50%) y la reclamación asciende a 10.000 €, la indemnización puede reducirse a aproximadamente 5.000 € mediante una solicitud proporcional.
Cómo evitarlo
Calcula el valor de reconstrucción (continente) y el valor de reinicio a nuevo (contenido).
Comprueba anualmente: reformas, electrodomésticos nuevos o cambios de uso.
Si tienes alguna duda, pide una visita técnica o consejo para tasar el capital.
Vía adicional
Estudios sectoriales y fundaciones de seguros han cuantificado la incidencia de reclamaciones y los hábitos de contratación de viviendas; aprovechar estos datos ayuda a valorar el capital y la cobertura de forma prudente.
4) Afirmaciones inexactas en el cuestionario de riesgos
El titular de la póliza tiene el deber de declarar, de acuerdo con el cuestionario presentado por la aseguradora, todas las circunstancias conocidas que influyen en la valoración del riesgo (estado de salud, uso del vehículo, alarmas, historial de reclamaciones, etc.). El artículo 10 de la Ley 50/1980 regula que la aseguradora puede rescindir el contrato o reducir la prestación proporcionalmente si existe una reserva o inexactitud. En caso de intención o negligencia grave por parte del asegurado, la aseguradora queda exentada del pago.
Errores típicos
• “Omite” reclamaciones anteriores para conseguir un mejor precio.
• No declarar cambios relevantes (instalaciones de gas, reformas, segunda residencia).
• Declaraciones inexactas de kilometraje, uso profesional del vehículo o conductores ocasionales.
Cómo evitarlo
Siempre responde con precisión y guarda una copia del cuestionario. Si no te han interrogado, la ley establece que estás exento de este deber (pero aun así comunica cualquier información relevante por escrito por prudencia).
5) No revisar la póliza anualmente ni comunicar cambios
Cambios en la vida: reformas, nuevo equipo, teletrabajo, nacimientos, mascotas, un uso diferente del vehículo. No adaptar la póliza al cambio de circunstancias es uno de los principales errores al contratar un seguro, ya que si el riesgo se agrava o reduce y no lo comunicas, puedes quedarte por debajo de la cobertura o pagar demasiado. Las normativas del contrato de seguro establecen los derechos y deberes del asegurado y la necesidad de adaptar el contrato al riesgo real.
Qué repasar cada año
- Capitales del continente y del contenido (hogar).
- Límites de responsabilidad civil (vivienda, vehículos, mascotas).
- Franquicias: ¿Siguen teniendo sentido?
- Servicios de apoyo y tiempo de respuesta.
- Es necesario añadir nuevas coberturas (robo fuera de casa, dispositivos portátiles, daños estéticos, etc.)
Preguntas frecuentes
¿Es mala idea elegir siempre la póliza más barata?
No necesariamente, pero fijarse solo en el precio es el primer error. Compara el capital asegurado, los límites de reclamaciones, las franquicias, las exclusiones y los servicios de asistencia. Una prima ligeramente más alta puede incluir defensa legal, atención 24/7 y tasación rápida que, en caso de una reclamación, marcan toda la diferencia.
¿Qué es el seguro insuficiente y cómo puedo evitarlo?
Asegura por debajo del valor real. Si tienes contenido por valor de 40.000 € y aseguras 20.000 €, la compensación puede reducirse proporcionalmente. Calcula bien el valor del edificio (reconstrucción) y su contenido (sustitución a nuevo), actualiza el capital tras grandes reformas o compras y revísalo cada año.
¿Cuál es el papel de la franquicia y cuándo me resulta conveniente?
La franquicia es la cantidad que asumes en cada reclamación. Sirve para reducir la prima, pero si es demasiado alta, acabarás pagando pequeñas reparaciones de tu bolsillo. Elige una franquicia equilibrada: suficiente para bajar el precio, pero no tanto como para hacer inviables las entregas menores.
¿Qué ocurre si doy datos incompletos o inexactos en el cuestionario de riesgo?
Este es un error crítico. La aseguradora calcula el riesgo con estas respuestas. Si hay omisiones o inexactitudes significativas, puede reducir el beneficio, actualizar la prima o, en casos graves, negarse a pagar. Responde con precisión, guarda una copia del cuestionario e informa de cualquier cambio (uso del vehículo, reformas, alarmas, etc.).
¿Con qué frecuencia tengo que revisar mi póliza y qué debería revisar?
Al menos una vez al año, o cuando cambie el riesgo (mudanzas, reformas, nuevo equipo, partos, mascotas, teletrabajo). Revisa capital, límites de responsabilidad civil, franquicias, exclusiones y servicios de asistencia. Si tienes alguna duda, pide a un asesor independiente que compare opciones y te ayude a ajustar la cobertura.